
Una de las primeras experiencias "virtuales" conocidas fue "Sensorama", un sistema presentado en el año 1956 que pretendía ser un centro de ocio y entretenimiento con el que viajar en bicicleta a lo largo y ancho de algunas de las calles más concurridas de Manhattan. Audiovisuales presentados en 3D, sonido estéreo mediante dos altavoces, vibraciones, sensación de viento e incluso olores eran algunas de las herramientas empleadas para conseguir el grado de inmersión necesario.
Los "ingredientes" para una buena sensación de telepresencia son de sentido común. ¿Por qué?
Lo necesario es alimentar a nuestros sentidos de forma coherente: audio, video, tacto y sensaciones de olfato y gusto. Pero no son sensaciones fáciles de generar de manera sintética (problemas con la tecnología, precios desorbitados o rechazos por parte del gran público son algunas de las causas…). No se consigue "engañar" adecuadamente a nuestro sistema sensorial.
Augmented Reality consiste en un casco (como se ve en la foto), una mochila y un guante, con el que manejamos la interfaz. Por eso, es portátil y uno puede recorrer una ciudad viendo la "realidad aumentada" en todo lo que nos rodea.

Augmented reality no es el único proyecto de realidad virtual en desarrollo. Como comentamos en NeoTeo, la universidad de Iowa también esta investigando este tema, y dispone de una habitación de realidad virtual capaz de representar 100 millones de píxeles simultáneamente en sus paredes. Emplea para ello 96 procesadores de vídeo.

También existe VirtuSphere, el invento del siglo para los gamers: promete llevar la experiencia de jugar con en algo prácticamente indistinguible de la realidad. Consiste en una esfera de unos dos metros de diámetro capaz de girar en cualquier dirección. El jugador se introduce en ella, y al caminar la esfera gira para permitirle el movimiento. A la vez, el ordenador va cambiando las imágenes que muestra como si nos desplazáramos en el mundo real. Mira el vídeo. ¡Es una locura!
Si lo tuyo es la música, estás de parabienes. Tu próxima guitarra puede ser de…. aire. Al menos eso es lo que prometen los creadores de la “Virtual Reality Air Guitar”.

Consiste básicamente en un par de guantes de color naranja, que permiten a un sistema de cámaras determinar la posición de tus manos y dedos, y mediante unos bonitos algoritmos de inteligencia artificial, el ordenador genera los sonidos como si tuvieras una guitarra de verdad entre tus manos.Quizás no todos estos productos lleguen al mercado, pero nos sirven para “espiar” que se está cocinando en los laboratorios para que podamos gastar nuestro dinero en unos años.
HISTORIA DE LA RV:
http://www.idemployee.id.tue.nl/g.w.m.rauterberg/presentations/hci-history/sld059.htm



Las imágenes se observan cruzando los ejes ópticos de los ojos. El par estéreo se presenta invertido, es decir, la imagen derecha está situada a la izquierda y viceversa. Podemos ayudarnos mirando un lápiz situado entre nuestros ojos y las imágenes. Este método debe usarse con imágenes de dimensiones superiores a 65 milímetros entre sus centros, aunque la imagen virtual aparece más pequeña.


